4/01/2018

3- ETRURIA.

ITALIA, ANTES DE LOS ROMANOS, FUE OCUPADA POR OTRA GRAN CIVILIZACIÓN


Situado en Italia Central, existió en el 800 hasta el 250 a.C. FORTALEZAS: Buenas técnicas arquitectónicas, comercio de hierro y cobre, urbanismo. DEBILIDADES:Ejércitos débiles, territorio apetecible para los extranjeros.LOGRO: Los etruscos inventaron la idea de los combates con armas por deporte, lo que conocemos hoy día como gladiadores.



La historia de los etruscos se inicia en Italia, al final de la Edad de Hierro. Su territorio ocupaba al principio lo que hoy conocemos como la Toscana.


Durante los siglos IX y VIII a.C., Etruria prosperó gracias a la abundancia de minerales, la agricultura y los recursos madereros. Alcanzó su cénit en torno al siglo VI a.C., cuando doce de sus ciudades-estado fundaron la Liga etrusca. Su próspera economía de la venta de hierro y cobre a griegos y cartagineses. Al ser la primera civilización que se asentó en la península itálica, Etruria fue un modelo para las que siguieron. Fueron de los primeros en tener reyes y ser gobernados por una élite de aristócratas y magistrados. Su arquitectura y sus técnicas de construcción influyeron en las de los romanos al menos  tanto como lo hicieron las de Grecia. Etruria es el origen de la toga romana y de su alfabeto.


Los etruscos son conocidos también por su destreza marítima. Exploraron los mares Egeo y Adríatico, establecieron colonias en Córcega, Cerdeña y hasta en España. Los romanos, que tanto les debían, fueron la causa de su caída. Su gigantesco poder militar no tuvo problema para apoderarse de la Liga Etrusca, que fue anexionada por la República romana en el 250 a.C.


Los vestigios más significativos de los etruscos descansan sobre todo en sus cementerios. A diferencia de los griegos, no construyeron magníficos edificios, pero sus tumbas, muchas de ellas decoradas con frescos, describían la sociedad etrusca, sus mitos y leyendas.Su influencia más duradera fue la difusión de la escritura.



3/31/2018

Galileo Galilei: Víctima de la Iglesia.

La investigación es una apasionante carrera de obstáculos que a veces lleva a sus protagonistas a tropezar con la ley, con justificación o sin ella. Estos son algunos de los casos más sonados de todos los tiempos.


Si hay un juicio que marcó un antes y un después en la historia de la ciencia, este es el de la Inquisición romana contra el italiano, en 1633."Supuso el final el final de su proyecto personal: hacer compatible la investigación científica con las creencias religiosas". Al apostar por la observación frente a la creencia en las teorías establecidas, Galileo- considerado padre de la ciencia moderna- defendía la revolucionaria teoría heliocéntrica de Copérnico, según la cual los planetas giran alrededor del sol y no al contrario, como se pensaba hasta entonces.



Lo que llevó al Santo Oficio a personarse contra el científico fue la publicación del libro Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo: ptolemaico y copernicano (1632). En él se ridiculiza la teoría geocéntrica -en la que el sol gira alrededor de la tierra- a través de un personaje, Simplicío, que muchos creen inspirado en el papa Urbano VIII, antiguo amigo de Galileo. El interrogatorio empezó el 9 de abril de 1633, cuando el científico tenía 68 años.Bajo amenazas de tortura es obligado a confesar y el 22 de junio se le condena a prisión perpetua. Tras renegar públicamente de rodillas, el papa convierte la pena de cárcel en arresto domiciliario de por vida.Galileo muere nueve años más tarde mientras sigue estudiando astronomía, pese a su falta de visión.



Un siglo después, Benedicto XIV aceptó el heliocentrismo. En el siglo XX, la labor de Galileo fue reconocida por Pío XII y Juan Pablo II, y este último le pidió perdón públicamente en 1992. En comparación con otras condenas, como la muerte en la hoguera de Giordano Bruno, el arresto de Galileo podría considerarse suave, pero "su juicio creó una escisión que no se ha soldado aún". Solo la teoría de la evolución de Charles Darwin volvería a crear una tensión similar entre ciencia y religión.